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The Alto Knights: Mafia y poder
La Posta en 10 segundos
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Veredicto
The Alto Knights encuentra su atractivo en ver a Robert De Niro pelear contra dos versiones del poder, aunque Barry Levinson no logra que la rivalidad salga del peso de los nombres. Al Pacino aporta electricidad a un drama mafioso de escala contenida.- Qué vas a ver
- Dos jefes mafiosos sostienen negocios, familias y viejas amistades mientras el territorio los separa. De Niro trabaja diferencias de voz y cuerpo entre sus personajes; Debra Messing acerca la disputa al hogar y a sus consecuencias íntimas.
- Ritmo
- Avanza por reuniones, traiciones y conversaciones que prefieren el duelo verbal al tiroteo. La narración es clásica y pareja, aunque tarda en crear una urgencia que esté a la altura de la rivalidad anunciada.
- Intensidad
- La intensidad es mafiosa y personal, con amenazas que se filtran entre negocios y familia. El peligro crece por desgaste, pero la película funciona mejor como duelo de egos que como guerra de territorio.
- En la práctica
- Mirala por el experimento actoral de De Niro y por la conversación con el cine de mafia que la precede. No esperes una epopeya: el interés está en dos hombres que ya llevan el poder como identidad.
Te va a gustar si
Puede interesarte si te gustan dramas de gánsteres, rivalidades de veteranos y películas que apoyan su tensión en el peso de los actores y en una puesta clásica.Quizás no es para vos si
Quizás no sea para vos si buscás una historia mafiosa más filosa, acción abundante o protagonistas separados de la leyenda de quienes los interpretan.De qué va
Dos jefes mafiosos de Nueva York compiten por el control de sus negocios y del territorio mientras sus alianzas familiares se desgastan bajo la presión del poder. La rivalidad transforma viejas amistades en una disputa cada vez más personal.
La posta
The Alto Knights vuelve al crimen organizado desde la rivalidad de dos hombres que ya no pueden separar la ambición de la identidad. Robert De Niro interpreta a los dos protagonistas con variaciones de voz, cuerpo y temperamento que funcionan mejor como duelo de máscaras que como transformación completa. Barry Levinson filma el período con una elegancia clásica y deja que la película avance entre reuniones, traiciones y conversaciones domésticas. El relato tiene una escala contenida y a veces parece confiar demasiado en el peso histórico de sus nombres, pero la presencia de De Niro y la energía de Al Pacino sostienen el enfrentamiento. Un drama mafioso tardío, interesante por su experimento actoral aunque menos contundente que sus modelos.
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5 · Regular
No está mal, pero tampoco es para salir corriendo a verla.
Lagrimómetro
Qué tan probable es que la película te mueva hasta buscar un pañuelo.