Biografía de Robert Duvall
Robert Duvall pertenece a esa clase de actores que parecen traer una vida entera al primer plano. Desde El padrino y Network hasta El mejor y Confesiones verdaderas, trabaja con silencios, acentos y pequeñas grietas en la autoridad. Nunca necesita explicar del todo a un personaje para volverlo reconocible: alcanza con que una frase caiga un poco más pesada o que una mirada revele lo que la escena no dice.
El Oscar por Tender Mercies fue una consagración, no un punto de llegada. Duvall también produjo y dirigió, y sostuvo durante décadas una idea exigente del oficio: cada personaje debe tener historia, contradicciones y un modo propio de ocupar el espacio. Su presencia en el catálogo conecta el gran cine de los setenta con un realismo más íntimo, menos interesado en lucirse que en permanecer.