Biografía de Marlon Brando
(Omaha, Nebraska, 3 de abril de 1924-Los Ángeles, California, 1 de julio de 2004) fue un actor estadounidense de cine y teatro. Su formación e instrucción teatral fue llevada a cabo por Stella Adler, una de las más prestigiosas profesoras que desarrollaron el sistema Stanislavski en Nueva York (véase actuación de método); muchos sábados acudía al Actor's Studio interesado en las clases de Elia Kazan. Se convirtió en actor de teatro a mediados de la década de 1940 y en actor de cine a comienzos de los años 1950. A lo largo de su carrera recibió múltiples reconocimientos por sus logros artísticos, entre ellos dos premios Óscar al mejor actor —por On the Waterfront (1954) y El padrino (1972)—, dos Globo de Oro y tres BAFTA. Se hizo mundialmente conocido en la década de 1950 por sus intervenciones en películas como Un tranvía llamado Deseo (1951), ¡Viva Zapata! (1952), Julio César y On the Waterfront (1954), entre otras. Posteriormente, su trabajo en el cine comenzó a ser más esporádico, si bien recuperó pujanza con filmes hoy míticos como El padrino, El último tango en París (1972) y Apocalypse Now (1979). Su breve papel en Superman (1978) fue muy comentado por los cuatro millones de dólares que cobró por solamente diez minutos de aparición en pantalla. Su última película fue The Score (2001). Nació y creció en Omaha, en el estado de Nebraska, con el nombre de Marlon Brando, al igual que su padre, el productor Marlon Brando, Sr. Su madre era actriz y trabajaba en teatros locales. Ella significó una importante fuente de inspiración para su hijo. Brando tuvo desde pequeño el don de observar a la gente e imitar sus gestos hasta el extremo. Fue un adolescente rebelde, por lo que fue expulsado de varios colegios. Su padre lo reprendía por ello, pero le animó a buscar su propio camino.
Brando se marchó a Nueva York, donde estudió interpretación en la The New School y después en el famoso Actor's Studio. Terminada su formación, comenzó a trabajar en varios teatros de temporada, hasta que en 1944 consiguió un papel en Broadway en I remember Mamma a la que seguiría Cándida, de George Bernard Shaw. En 1946 y antes de hacerse un nombre en el círculo teatral, llamó la atención en una pequeña obra llamada Truckline Cafe. La actuación de Brando fue tan realista que la crítica Pauline Kael llegó a creer que el actor estaba sufriendo un ataque real en el escenario. Pocos años después se convirtió en una estrella del teatro cuando interpretó la obra de Tennessee Williams Un tranvía llamado deseo, dirigida por Elia Kazan. Brando sabía que Williams estaba realizando entrevistas para elegir los actores para su obra y le hizo una prueba, gracias a la que obtuvo el papel protagonista. Su primera aparición en el cine fue en 1950, en la película The Men de Fred Zinnemann, una historia sobre veteranos de guerra que terminaron con alguna discapacidad. Fiel a su método de analizar a los personajes que interpretaba para actuar en consonancia con ellos, Brando pasó un mes en un hospital militar para preparar su papel. El actor interpretó a un soldado herido en batalla, paralizado de cintura para abajo. En este primer filme, logró impresionar con una interpretación sensible e introspectiva. En los primeros años en el cine, Brando manifestó una falta de interés total por las convenciones de la industria cinematográfica, actuando según su propio criterio. Con ello influyó sobre otros actores como James Dean, Paul Newman, y más tarde también Al Pacino, Jack Nicholson y Robert De Niro. Brando tuvo un éxito mucho mayor cuando actuó en la película de 1951 Un tranvía llamado Deseo, basada en la obra teatral que ya había interpretado.
En el filme compartió roles con Vivien Leigh, Karl Malden y Kim Hunter. Fue nominado al Óscar como mejor actor principal por esta película, y los tres años siguientes recibió otras tantas nominaciones por su actuación en Viva Zapata, Julio César y On the Waterfront (La ley del silencio). Por esta última Brando ganó el Óscar de Hollywood. Debido a estos éxitos, la carrera de Brando siguió en ascenso. En los años siguientes, intervino en varias películas de géneros diversos, incluida la comedia, como en La casa de té de la luna de agosto, en la que da vida a un japonés que hace de intérprete para las fuerzas de ocupación americanas. Sin embargo, al final de la década de 1960, sus interpretaciones comenzaron a decaer. Brando parecía haber perdido su fuerza expresiva y las pautas que él mismo se había marcado en su trabajo y que tan buen resultado le habían dado. A pesar de todo, en la década de 1960, trabajó en películas relevantes como Rebelión a bordo, donde interpreta a un Fletcher Christian atormentado entre la honra y la decencia superando a la versión anterior de 1935 con Clark Gable. En 1961, por primera y última vez, dirigió y protagonizó junto a Karl Malden la película El rostro impenetrable, una obra notable que recibió la Concha de Oro en el Festival Internacional de cine de San Sebastián. También participó en La jauría humana, de Arthur Penn; Reflejos en un ojo dorado, de John Huston y La condesa de Hong Kong, dirigida por Charles Chaplin y donde tuvo por pareja a Sophia Loren. A comienzos de la década de 1970, la apariencia de Marlon Brando cambió de una figura atlética a una persona con tendencia a la obesidad y aspecto ermitaño, algo decadente, casi irreconocible. Los productores no se interesaban en trabajar con Brando para nuevos roles ni él tampoco se interesaba en hacerlo, salvo que su situación económica le demandara salir a buscar a un agente que lo representara ante los productores o mover su red de contactos.
Vivía una vida apartada en su isla privada en Tahití. A principios de los años setenta, se le presentó la oportunidad de interpretar al jefe de una familia mafiosa en El padrino, basado en una novela de Mario Puzo. Fue Brando quien insistió en que se hiciera una prueba filmada del personaje interpretado por él, y se ocupó personalmente del maquillaje. El director Francis Ford Coppola quedó impresionado por Brando caracterizado como Vito Corleone y tuvo que luchar por convencer a los productores para que aceptasen a Brando para este papel. Por esa interpretación Brando consiguió su segundo Óscar. En esta ocasión Brando rechazó el Óscar, la segunda vez en la historia de Hollywood que un actor hacía esto (la primera vez la había rechazado el actor George C. En lugar de recoger el premio, Brando envió a la ceremonia a una actriz estadounidense de quien se hacía pasar por indígena llamada Sacheen Littlefeather, que se manifestó en contra del tratamiento que recibía su pueblo en las películas de Hollywood y por los acontecimientos que ocurrían por aquel entonces en Wounded Knee. En apoyo al pronunciamiento de Littlefeather, Brando se manifestó diciendo: «Me pareció absurdo ir a la ceremonia de entrega de los premios. Resultaba grotesco festejar a una industria que había difamado y desfigurado sistemáticamente a los indios norteamericanos en el transcurso de seis décadas».