Biografía de Luis Ortega
Luis Ortega filma a personajes que parecen correr detrás de un impulso que nadie termina de explicar. El Ángel toma un caso policial y lo vuelve una historia de fascinación, deseo y violencia; El Jockey desplaza el mundo de las carreras hacia una zona onírica donde la identidad se vuelve inestable y la música marca el pulso.
Esa libertad de tono es su rasgo más visible. Ortega no busca una reconstrucción prolija ni una moraleja tranquilizadora: le interesan las contradicciones, el artificio y las figuras que desordenan el cuadro. Sus dos películas conectadas muestran a un director capaz de volver excéntrico un género conocido y de encontrar belleza incluso en lo más desviado.