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Autora decisiva del cine argentino moderno, con una puesta en escena que cambió la manera de filmar clase, deseo y sonido en la región.

No es solo una directora influyente: es una forma entera de pensar el encuadre, el fuera de campo, la voz y la violencia social en el cine argentino.

Nacimiento 14 de diciembre de 1966
Edad 59 años
Origen Salta, Argentina
Catálogo 2 pelis fichadas en Cine Posta

Biografía de Lucrecia Martel

Lucrecia Leonor Martel (Salta, 14 de diciembre de 1966) es una directora de cine, guionista y productora de cine argentina. ​ Sus películas han sido presentadas en los festivales de cine más prestigiosos, entre ellos Cannes, Berlín, Venecia, Toronto, entre otros. Su primer largometraje, La ciénaga (2001), fue aclamado internacionalmente tras su estreno, y la introdujo como una voz nueva y vital en el cine argentino. ​​​​ David Oubiña calificó a la película como «uno de los mayores logros» del nuevo cine argentino, y como parte de una ola de cine contemporáneo que comenzó a mediados de la década de 1990 en Argentina en reacción a décadas de crisis políticas y económicas. De manera similar, el estudioso del cine Haden Guest la ha llamado "una de las cineastas más prodigiosamente talentosas del cine mundial contemporáneo". Además, en una encuesta realizada por el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken en 2022, dicha película ocupa el primer puesto de entre las cien mejores películas del Cine Argentino. Los siguientes tres largometrajes de Martel recibieron un mayor reconocimiento internacional: el drama adolescente La niña santa (2004), el thriller psicológico La mujer sin cabeza (2008) y el drama histórico Zama (2017), basado en la novela homónima de Antonio Di Benedetto. Martel expresó: "Lo que yo hago es todo mentira, es todo artefacto. Yo no creo en la verdad y si hay algún efecto de verdad en mis películas, es un milagro. Pero es todo armado, todo mentira, todo escrito, todo puesto, todo falso. Creo en eso, creo en la falsedad. Y creo que es la única forma de percibir algo", afirmó la cineasta, analizando su propia obra.

Lucrecia Leonor Martel nació en Salta, Argentina, el 14 de diciembre de 1966. Cursó sus estudios secundarios en el católico Bachillerato Humanista Moderno de la ciudad de Salta, donde era compañera de clase de Juan Manuel Urtubey. Martel se formó en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC) de Buenos Aires. Dirigió los cortos El 56 (1988), Piso 24 (1989), Besos rojos (1991) y Rey muerto (1995), este último con un esquema de producción industrial, gracias a que el guion ganó el concurso «Historias Breves» del Instituto Nacional de Cine (INCAA) de Argentina, así como la serie de televisión D. (1995) y el programa infantil poco convencional Magazine For Fai, antes de realizar su primer largometraje, La ciénaga (2001), por el cual obtuvo numerosos premios, entre ellos el premio NHK del Festival de Cine de Sundance, el Grand Prix del Festival de Cine latinoamericano de Toulouse, el premio a mejor película y mejor directora del Festival de Cine de La Habana, el Premio Alfred Bauer Prize del Jurado Internacional en 2001 en el Festival Internacional de Cine de Berlín y una nominación al Oso de Oro en el mismo Festival Internacional de Cine de Berlín. En 2004 su segundo largometraje, La niña santa, fue nominado a la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes. Su tercer filme, La mujer sin cabeza, fue seleccionado en el Festival de Cannes en 2008 año en el que el FICX dedicó su primera retrospectiva en España incluyendo los títulos La ciénaga, La niña santa o La mujer sin cabeza. En 2011 obtuvo el Premio Konex como uno/a de los/as 5 mejores directores/as de cine de la década en la Argentina.

En 2019, fue elegida presidenta del jurado del Festival de Cine de Venecia. En el marco de dicho festival tuvo a su cargo el discurso homenaje a Pedro Almodóvar.. Ese mismo año tres de sus largometrajes formaron parte de las 100 mejores películas de todos los tiempos dirigidas por mujeres, según una encuesta organizada por la BBC. Además, estuvo a cargo de la puesta visual del espectáculo Cornucopia de la artista islandesa Björk, que se estrenó en el centro cultural The Shed de Nueva York el 6 de mayo de 2019. «Me siento muy orgullosa de poder trabajar junto a una de las mujeres más innovadoras del mundo de la música. Colaborar en un show de Björk es un pasaporte al siglo XXII», dijo al anunciar la convocatoria de parte de la cantante. En 2025, presentó su primera obra de no ficción, el documental Nuestra tierra, con guion de María Alché y Martel, sobre el asesinato del líder indígena Javier Chocobar de Chuschagasta en el norte de Argentina. Fue estrenado mundialmente en el Festival de Venecia​ y presentado en España en el Festival Internacional de Cine de Gijón. Según Lucrecia Martel, a la hora de escribir un guion, «aunque vos después quieras poner un plato volador, unos bichos verdes, tu fuente de inspiración, donde vas a imaginarte movimientos, formas de hablar, situaciones, es lo que te rodea. Y ahí lo vas a transformar en otra cosa. Si vos solamente te vas a dedicar a ver películas, es como que ya está todo armado por otros. Está buenísimo, pero eso solo no te va a ayudar; lo que te va a ayudar es tu vecindario, tu casa, tu familia, tu país». No obstante, en 2016, también expresó la importancia de alejarse de lo «folclórico» o el retrato de la «esencia» a la hora de pensar el arte.

«Quizás sea posible otra mirada sobre la música, la narración oral, el canto, la literatura, el cine, la televisión, la democracia, la política, el trabajo de funcionario público, el comercio, el amor, el desamor, en fin, quizás sea posible ver algo nuevo si nos alejamos un poco de las ideas de esencia, de identidad que tan rápidamente nos sumergen en el patriotismo barato, belicoso y corrupto en el que este país parece empecinado. Barato, porque hay pocos esfuerzos de reflexión sobre lo que nos constituye como comunidad. Belicoso, porque fácilmente engendra intolerancia. Y corrupto, porque está siempre a tiro para encontrar justificaciones a los privilegios. El folklore me ha parecido siempre una categoría inútil cuando no peligrosa. Lo que ahí se encuentra parece condenado a la repetición y la conservación malsana. Como si las expresiones de la humanidad para ser valiosas debieran tener antecedentes. Y, con una sustitución provocativa, diría que prefiero el trip al folk. El viaje, la aventura, antes que la afirmación de “lo nuestro”. Hay demasiada “mi tierra” en las zambas». Profundizando en esa línea, consideró que pretender retratar «lo femenino» significa caer «en un pantano»: «En torno a lo femenino, no me interesa contar nada. Si nos ponemos a pensar sobre eso caemos en un pantano peor que el del folklore. Lo propio de la narrativa son las observaciones sobre lo que nos rodea. Cuando esas observaciones son muy agudas, la mayoría de las categorías con las que domesticamos al mundo, como lo femenino, lo nuestro, lo ajeno, mi tierra, perecen».

Filmografía

Películas donde aparece en Cine Posta

Lucrecia Martel aparece en Cine Posta como director, con una filmografía interna que permite saltar de la biografía a Zama y La ciénaga. La página está pensada para conectar datos básicos, premios y películas sin depender de una ficha externa.

No es solo una directora influyente: es una forma entera de pensar el encuadre, el fuera de campo, la voz y la violencia social en el cine argentino. La ficha también registra Berlinale en Premio Alfred Bauer por La mujer sin cabeza (2008).