Biografía de Joel Schumacher
Joel Schumacher llegó a la dirección desde el diseño de vestuario, y sus películas siempre parecen pensar en términos de color, textura y silueta. En Un día de furia, El cliente y Número 23, el artificio sirve para exponer una violencia social o mental; en Batman Forever y Batman & Robin se vuelve espectáculo de cómic, exceso y teatralidad.
Su carrera no entra en una sola etiqueta. Schumacher podía ser oscuro, melodramático o abiertamente pop, y esa amplitud explica tanto sus aciertos como sus discusiones. La ficha lo recupera como un director de estudio con una imaginación visual fuerte, interesado en que cada película tuviera una personalidad reconocible.