Biografía de James Cameron
James Francis Cameron (Kapuskasing, Ontario, 16 de agosto de 1954) es un director, guionista, productor de cine, editor de cine, filántropo y explorador marino canadiense. Empezó en la industria del cine como técnico en efectos especiales y después fue guionista y director de la película de acción y ciencia ficción The Terminator (1984). Su popularidad le llevó a ser contratado como guionista y director de un proyecto de mayor presupuesto, Aliens (1986), y tres años después estrenó The Abyss, una odisea submarina. Siguió gozando del favor de crítica y público con Terminator 2: el juicio final (1991), alabada por sus efectos especiales. Después de dirigir el filme de espías True Lies (1994), se embarcó en su proyecto más ambicioso y exitoso hasta entonces, Titanic (1997), que se convirtió en la película con más recaudación de la historia y por la que fue ganador de tres premios Óscar, a mejor película, mejor director y mejor montaje. Después de Titanic, trabajó en su siguiente largometraje durante diez años, Avatar (2009), película épica de ciencia ficción que supuso un hito en el desarrollo del cine 3D, por la que fue nominado a otros tres premios Óscar a mejor película, mejor director y mejor montaje. En los años transcurridos entre Titanic y Avatar, trabajó en la creación de varios documentales submarinos y desarrolló un nuevo sistema de cámara digital 3D. Descrito como artista y científico, también ha aportado avances a filmaciones submarinas y vehículos ROV sumergibles. El 26 de marzo de 2012, descendió al punto más profundo de los océanos en la Tierra, el abismo de Challenger en la fosa de las Marianas, a bordo del sumergible Deepsea Challenger. Es la única persona que ha realizado esta gesta en solitario y la tercera que lo ha hecho jamás.
En total, las películas dirigidas por Cameron han recaudado alrededor de 2000 millones de dólares en Norteamérica y 6000 millones en todo el mundo. Sin ajustar a la inflación, Avatar es la película más taquillera de la historia del cine con 2. 800 millones de dólares de recaudación. El cineasta canadiense también ostenta el récord de haber dirigido dos de las cinco únicas películas que han superado los 2000 millones de ganancias. En 2013, una nueva especie de rana descubierta en Venezuela, la Pristimantis jamescameroni, fue nombrada en su honor para reconocer sus esfuerzos en advertir sobre el deterioro medioambiental y su promoción pública del veganismo. El estilo de Cameron se centra mucho en el mundo onírico, la consciencia, el medioambiente, el mundo marino, los efectos especiales, el futurismo, etc. Y también por el gusto excesivo por representar situaciones duales en muchos de sus filmes, como pueden ser Terminator, Titanic y Avatar que son unos de sus trabajos más relevantes. Dicha dualidad podría considerarse como un reflejo de su pasión tanto por la ciencia como por el arte. En sus películas muestra personajes femeninos con un fuerte desarrollo en sus personalidades y personajes masculinos con una fuerte convicción. Es hijo del ingeniero eléctrico Philip Cameron y la enfermera y artista Shirley Lowe. Su tatarabuelo paterno emigró de Balquhidder, Escocia, en 1825. Cameron creció en Chippawa, Ontario, y estudió en la Stamford Collegiate School de la localidad de Niagara Falls. Su familia se trasladó a Brea (California) en 1971, cuando James tenía diecisiete años. Cursó estudios secundarios en los institutos Sonora y Brea Olinda. Desde pequeño mostró interés por la ciencia.
Su vocación definitiva la encontró a la edad de quince años, al ver 2001: A Space Odyssey, de Stanley Kubrick, por la que quedó hipnotizado y fascinado por sus efectos visuales. Empezó a filmar con una cámara de 16 mm inventando aventuras espaciales y en un principio creando sobre todo sus propios efectos visuales. Pronto ampliaría su habilidad para la dirección de películas, pero con conocimientos mínimos. En 1973 se matriculó en el Fullerton College para estudiar física, aunque después abandonó estos estudios para empezar literatura inglesa. Dejó de estudiar en 1974 y trabajó en varios lugares, incluso como mecánico y camionero, al tiempo que se dedicaba a la escritura. Fue en esta época cuando comenzó a aprender de manera autodidacta a crear efectos especiales: «Iba a la biblioteca de la Universidad del Sur de California y consultaba cualquier tesis que los graduados hubieran escrito sobre impresión óptica, proyección cinematográfica o transferencia de colorantes, lo que fuera sobre tecnología del cine. Me sentaba a leerlo y si me dejaban fotocopiarlo, lo hacía, y si no, tomaba notas». En 1978 empezó su relación con Sharon Williams. Al año siguiente, cuando se estrenó Star Wars, decidió dedicarse a la industria cinematográfica. Ayudado por su amigo William Wisher, creó algunos proyectos, contratado por la empresa busca talentos New World Pictures comenzó como creador de efectos especiales. Pero su oportunidad de dirigir llegaría de la mano del productor italiano Ovidio G. De sus ocho películas, seis pertenecen al género de la ciencia ficción. Ya desde sus inicios mostró predilección por relatos futuristas. Dirigió el cortometraje Xenogénesis muy influenciado por 2001: Odisea en el espacio y por Star Wars.
Mientras trabajaba como supervisor de efectos especiales para Roger Corman, electrificó un brazo artificial de manera muy ingeniosa, lo que le valió para ser contratado como director para Piraña 2, pero la experiencia fue desastrosa y Cameron fue despedido cuando llevaba tres semanas de rodaje. Aun así, pueden percibirse en la película algunos motivos propios de Cameron, como el pecio bajo el mar. Cameron pronto ganó fama como un guionista hábil. Fue tan así que le contrataron para escribir el guion de dos secuelas: Rambo: First Blood Part II y Aliens. Mientras, él se dedicaba a escribir la que esperaba que fuera su primera película como director: The Terminator. Cameron se encontraba en un hotel de Roma con motivo del rodaje de un anuncio comercial, pero una noche sufrió fiebres y mareos. Cuenta cómo en mitad de la noche se despertó y dibujó algo que hoy en día es un icono del cine: un Terminator surgiendo de una bola de fuego. Sabía que después de la primera película nadie le contrataría y que debía escribir un argumento propio para poder ejercer como director. Este fue el germen de su primera película, y una de las más importantes que ha dirigido. En su argumento, ordenadores de última generación tomaban conciencia de sí mismos y decidían el exterminio de la humanidad. Sin embargo, la resistencia humana lograría vencer a las máquinas. No obstante, la inteligencia artificial intentaría cambiar las cosas enviando a un Terminator, una máquina con apariencia humana, al pasado, para asesinar a la madre del futuro líder humano.