Biografía de Daniel Day-Lewis
Daniel Day-Lewis nacio el 29 de abril de 1957 en Londres, hijo del poeta Cecil Day-Lewis y de la actriz Jill Balcon, dentro de un entorno donde la cultura, la literatura y el trabajo artistico no eran adorno sino vida cotidiana. Sin embargo, su camino no fue el del heredero prolijo que simplemente continua una tradicion. Paso por conflictos escolares, trabajos manuales y una relacion bastante compleja con la idea de pertenecer, experiencias que despues muchas veces parecen filtrarse en la forma fisica, tensa y casi obstinada con la que construye personajes. Estudio en la Bristol Old Vic Theatre School y enseguida se formo tambien sobre escenario, primero en teatro y despues en la Royal Shakespeare Company, una base clasica que le dio control del lenguaje y estructura, pero que nunca limito su interes por la transformacion radical. Desde el principio se notaba que no queria resolver un papel desde el brillo facil o la simpatia inmediata: buscaba una inmersion total, una manera de vivir el personaje hasta hacerlo inseparable de su propia energia.
La primera etapa fuerte en cine incluyo Gandhi, The Bounty, My Beautiful Laundrette, A Room with a View y sobre todo My Left Foot, pelicula por la que gano su primer Oscar como mejor actor. A fines de los ochenta y comienzos de los noventa ya se habia instalado algo que despues se volveria casi folklore: el nivel de preparacion extremo, la obsesion por encontrar una fisicalidad irrepetible y la negativa a trabajar si el proyecto no justificaba ese compromiso. Pero seria un error reducirlo al famoso metodo. Lo que vuelve tan grande a Day-Lewis no es la anecdota del rodaje sino el resultado visible en pantalla: una combinacion dificil de ferocidad, precision verbal y humanidad que nunca parece calculada desde afuera. En The Last of the Mohicans, In the Name of the Father y The Age of Innocence mostro que podia moverse del romantico violento al acusado politico o al aristocrata contenido sin perder verdad ni intensidad.
La etapa posterior confirmo directamente su lugar de actor historico. Gangs of New York le dio un villano gigantesco, hecho de teatro brutal, humor retorcido y poder fisico; There Will Be Blood lo llevo a una altura casi monstruosa con Daniel Plainview, un personaje donde ambicion, resentimiento y hambre de dominio parecen devorarse el mundo entero; y Lincoln demostro que tambien podia trabajar desde la miniatura, la pausa y la fragilidad de un hombre cargado por la Historia. Con esos trabajos llego a tres Oscar como mejor actor, un record que no es solo estadistica sino prueba de una consistencia casi absurda. Lo extraordinario es que, aun convertido en referente absoluto, Day-Lewis nunca se transformo en maquina de prestigio constante. Se retiro varias veces, eligio poco y protegio su filmografia como si cada pelicula tuviera que justificar su existencia. Esa relacion estricta con el trabajo hizo que cada aparicion suya conservara el peso de un acontecimiento raro.
En Cine Posta queda vinculado a The Age of Innocence, Gangs of New York, Lincoln y Pozos de ambicion, un bloque que alcanza para leer casi toda su potencia: control clasico, transformacion total, ferocidad fisica y una inteligencia enorme para no actuar nunca por afuera del mundo de la pelicula. Hay actores muy versatiles, actores muy intensos y actores muy inteligentes; Day-Lewis esta entre los pocos que parecen reunir esas tres condiciones al maximo nivel. Incluso quienes discuten el aura construida alrededor de su metodo suelen terminar reconociendo lo mas importante: cuando aparece en pantalla, la gravedad del relato cambia. La escena se organiza distinto, el lenguaje pesa mas y el personaje deja de ser una funcion del guion para convertirse en una presencia irreductible. Por eso su ausencia larga tambien dice algo: no hace falta una filmografia inmensa cuando las peliculas que quedaron ya modificaron el mapa.