Biografía de Alan Rickman
Alan Rickman llegó al cine con una forma de hablar que parecía demasiado refinada para el peligro, y justamente por eso Hans Gruber quedó como un villano memorable. En Jungla de cristal, la cortesía es una herramienta de control y una fuente permanente de humor.
Sweeney Todd le permitió convertir la voz en oscuridad musical y dolor. Rickman podía interpretar autoridad sin gritar, y esa economía hacía que una pausa o una ceja levantada pesaran tanto como una amenaza explícita.