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Undertone Frecuencia Maldita
La Posta en 10 segundos
¿La miro?
Veredicto
Undertone Frecuencia Maldita encuentra un terror concreto en el sonido; Ian Tuason aprovecha a Nina Kiri para sostener una investigación que escucha cómo la casa se vuelve enemiga.- Qué vas a ver
- Audios anónimos, una podcaster encerrada con sus propias preguntas y ruidos fuera de cuadro que vuelven sospechoso cada silencio.
- Ritmo
- Construye despacio, acumulando señales y pausas antes de acelerar hacia resoluciones más convencionales.
- Intensidad
- Media-alta, basada en la escucha y el encierro; asusta más cuando no muestra qué produjo el ruido.
- En la práctica
- Sus 94 minutos funcionan especialmente con auriculares y poca luz; conviene aceptar que no todos los misterios reciben un remate igual de preciso.
Te va a gustar si
Terror sonoro, podcasts paranormales y relatos de casas donde el fuera de campo trabaja más que el monstruo visible.Quizás no es para vos si
Necesitás explicaciones impecables, sustos permanentes o un final que mantenga la misma rareza hasta el último plano.De qué va
Evy conduce un podcast sobre fenómenos paranormales y cree saber cómo mantener el miedo a distancia. Todo cambia al recibir audios anónimos, cada vez más perturbadores, que parecen apuntar a su propia casa y la obligan a investigar una presencia imposible de ubicar.
La posta
La idea de una podcaster atrapada por audios que no puede explicar le da a Undertone un punto de partida muy inquietante. Ian Tuason aprovecha el silencio, los ruidos fuera de cuadro y el encierro para que Nina Kiri sostenga casi sola una tensión que se siente física. La película no siempre remata sus misterios con la misma precisión y el tramo final se vuelve más convencional, pero el trabajo de sonido y la actuación central compensan bastante. Es un terror chico, raro y efectivo para verla con auriculares.
¿La viste? Sumate a la discusión →El equipo dice
7 · Muy buena
El equipo la banca: pulgar arriba y plan de película resuelto.
Cagazómetro
Qué tan probable es que la mires entre los dedos, te sobresaltes o quedes perseguido.