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El acto de matar
La Posta en 10 segundos
¿La miro?
Veredicto
El acto de matar hace que los responsables de una masacre dirijan su propia fantasía y deja que la impunidad se revele sola. Joshua Oppenheimer y Christine Cynn convierten el artificio en horror, mientras Anwar Congo enfrenta una imagen de sí mismo que ya no controla.- Qué vas a ver
- Exmiembros de escuadrones de la muerte recrean asesinatos de 1965 como gánsteres, cowboys y protagonistas de un musical. Syamsul Arifin e Ibrahim Sinik participan de un teatro de poder donde presumir y recordar empiezan a confundirse.
- Ritmo
- Avanza por ensayos, rodajes y conversaciones que cambian de tono sin aviso. El ritmo es incómodo y acumulativo: una escena grotesca puede terminar revelando una verdad histórica más pesada que cualquier entrevista directa.
- Intensidad
- La intensidad es extrema y moral, aunque gran parte de la violencia aparece reconstruida. El espanto nace de la impunidad, de las risas y del momento en que el protagonista ya no puede mantener su propia puesta.
- En la práctica
- Entrá sabiendo que el documental no te va a guiar con una voz explicativa cómoda. La ficción dentro de la ficción es el método para mostrar cómo una sociedad permite que los verdugos narren su pasado como entretenimiento.
Te va a gustar si
Puede fascinarte si te interesa el documental político, la memoria histórica y las obras que usan la performance para investigar una verdad que los testimonios oficiales intentaron borrar.Quizás no es para vos si
Quizás no sea para vos si necesitás distancia documental, una estructura explicativa o una experiencia emocional protegida. Su mirada deliberadamente incómoda deja imágenes difíciles de olvidar.De qué va
Exmiembros de escuadrones de la muerte indonesios recrean ante cámara los asesinatos masivos de 1965 con códigos de gánsteres, westerns y musicales, sin dejar de exhibir su impunidad.
La posta
Joshua Oppenheimer invita a responsables de asesinatos masivos en Indonesia a recrear sus crímenes como películas, y deja que esa puesta en escena revele una impunidad difícil de mirar. Anwar Congo pasa de presumir sus actos a enfrentarse con algo que no puede controlar, mientras el documental evita explicarle al espectador qué debe sentir. La dirección convierte el artificio en espanto y usa cada fantasía de género para mostrar una verdad histórica concreta. El ritmo es incómodo y exige paciencia. Vale por una obra brillante, devastadora y muy difícil de sacarse de encima.
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9 · Obra maestra
El equipo la banca: pulgar arriba y plan de película resuelto.