nota · CinePosta
Estrenos de la semana: piñas, monstruos y una ballena con pésimo timing
El jueves 15 de octubre renueva los cines argentinos con Street Fighter, La caída de la ballena, Quiero tu sexo y Escuela de Monstruos. También hay comedia francesa, novedades nacionales y un regreso de Katniss para organizar el fin de semana.
Coordinar una salida al cine por WhatsApp debería contar como deporte de riesgo. Uno quiere algo para los chicos, otro pide acción, alguien manda el tráiler de una película que todavía no estrenó acá y el que propuso el plan deja de contestar. Este jueves 15 de octubre, por lo menos, la cartelera argentina ayuda: hay peleadores de arcade, una escuela llena de criaturas, una artista con muy pocos límites laborales y un buzo al que le sale todo bastante peor que a nuestro grupo. Opciones para discutir hay de sobra.
Arranquemos por Street Fighter, que tiene un argumento capaz de resolver la elección con dos palabras: torneo mundial. La nueva película de Kitao Sakurai se ubica en 1993 y vuelve a juntar a Ryu y Ken, interpretados por Andrew Koji y Noah Centineo. Chun-Li, a cargo de Callina Liang, los recluta para una competencia que trae una conspiración escondida. Es decir, el reencuentro con ese amigo del que te distanciaste viene con la posibilidad de que te rompan la cara. Hay reconciliaciones más cómodas.
La invitación para quienes conocen el juego es bastante directa: reencontrarse con esos cuerpos, nombres y movimientos en una pantalla enorme. Para el resto, alcanza con tener ganas de un torneo de artes marciales donde la moderación difícilmente sea la prioridad. El elenco suma a Jason Momoa como Blanka y a 50 Cent como Balrog; ya esa combinación permite imaginar el tono de la propuesta. A mí, como punto de partida para una salida con amigos, me resulta más tentador un buen hadouken que otra discusión de cuarenta mensajes para elegir sala.
La caída de la ballena cambia los golpes por un problema mucho más urgente: respirar. Austin Abrams interpreta a Jay, un joven que se sumerge frente a la costa de California para buscar los restos de su padre y termina dentro de un cachalote. Le queda una hora de oxígeno. Listo, con eso ya tenemos un motivo bastante convincente para postergar las clases de buceo y seguir haciendo la plancha donde se toca el fondo.
Brian Duffield dirige esta adaptación de la novela de Daniel Kraus, con Josh Brolin en el papel del padre. La premisa junta una supervivencia físicamente imposible de ignorar con un duelo familiar que sigue pesando bajo el agua. Si lo que buscás es tensión y un reloj que avance aunque el protagonista no encuentre salida, ésta tiene ese anzuelo. Conviene saber a qué vas: el encierro y la falta de aire son el centro de la propuesta. Para relajarse después del trabajo, quizás elijamos otra cosa. Para agarrarse del apoyabrazos, hay candidato.
Para cambiar de incomodidad está Quiero tu sexo, de Gregg Araki. Cooper Hoffman es Elliot, un veinteañero que consigue trabajo con la artista Erika Tracy, interpretada por Olivia Wilde. El puesto pronto mezcla tareas, deseo y una relación de poder bastante difícil de conversar con Recursos Humanos. La película cruza comedia, sátira del mundo del arte e intriga; entre los nombres del reparto también aparecen Charli xcx y Chase Sui Wonders.
Acá el interés está en esa pregunta incómoda que trae el vínculo: cuánto de lo que Elliot acepta nace de sus ganas y cuánto de estar fascinado con alguien que puede decidir por él. Es una opción para quien quiera una película adulta que se meta con el sexo y la manipulación sin pedir permiso a cada rato. Y también una de esas elecciones para las que conviene mirar juntos la sinopsis antes de sacar entradas. Evitemos descubrir en la fila que la salida familiar tenía expectativas muy distintas.
Justamente para el plan con chicos aparece Escuela de Monstruos, la animación dirigida por Verena Fels. Mía llega a un colegio donde es la única humana entre compañeros monstruosos. El director tiene sus propios planes contra los humanos, así que hacerse amigos también puede ser una cuestión de supervivencia. Cambiarse de escuela ya era complicado sin tener que sumar a la lista de útiles una identidad secreta.
El gancho es lindo: la que se siente fuera de lugar encuentra compañía entre quienes, vistos desde afuera, serían los raros. Hay aventura y criaturas, pero la puerta de entrada es esa necesidad tan reconocible de encontrar un grupo propio. Entre las novedades grandes de esta semana, es la alternativa más clara para organizar una salida de animación con los más chicos. Después podrán discutir qué monstruo les cayó mejor. Al menos esa discusión tiene más posibilidades de terminar bien que la del grupo de WhatsApp.
Tiempos de ilusión ofrece otra clase de desorientación adolescente. Éric Toledano y Olivier Nakache, los directores de Intocable, nos llevan a la periferia de París en 1985. Vincent está por cumplir trece años, con un hermano distante y padres en conflicto, interpretados por Louis Garrel y Camille Cottin. Amistades, primeros amores y familia se cruzan en esa edad en la que nadie sabe demasiado qué está haciendo, aunque los adultos pongan cara de tenerlo resuelto. Si te tira más una comedia familiar sobre crecer que un torneo de piñas, anotala.
Del lado argentino llega CordobeCes: La película, dirigida por Lucía Palacio. Una documentalista estadounidense intenta descifrar la felicidad cordobesa con ayuda de un guía local. La idea de investigar científicamente una provincia que puede responderte con un chiste ya tiene su gracia. También desembarca Lo que trajo la tormenta, de Miguel de Zuviría: una ruptura, una crisis artística y un viaje a la costa abren un camino más íntimo. Y Autopista América 2000, de Julieta Duchovny, propone suspenso a partir de una mujer que sospecha que alguien impide la visita de su hermana desde Berlín. Estas dos últimas tienen presencia en el Gaumont: vale ampliar la búsqueda más allá de las cadenas.
Además vuelve Los juegos del hambre, con reposiciones de sus cuatro películas. Son las originales de 2012 a 2015, así que acá el plan es reencontrarse con Katniss en sala o descubrirla por primera vez en pantalla grande. Revisá cuál pasa tu cine y en qué día: las funciones de una saga repuesta pueden distribuirse durante el fin de semana. Entre ese regreso y las novedades del jueves hay bastante para elegir. Yo arrancaría por decidir qué ganas llevamos: reírnos, tensarnos, acompañar a los chicos o salir discutiendo. Después sí, entradas. El celular puede esperar hasta que prendan las luces.